A los valles transparentes
Nemorosos te ha traido
Numen de la rosa alado,
Abisinia, por caminos
A la vez duros y hermosos.
Jadeante el peregrino
Muestra su pecho desnudo
A la rosa sofocante,
Transida de amor oscuro.
Obnubila así la mente
Venenoso cual engaño,
Atrayente el paraíso.
Traducido por Luis Gomez de Aranda, Elena Kúrchenko